Segunda semana en ruta

Terminada la primera semana de los pónoi con unos resultados muy por debajo de lo esperado, empiezo esta semana segunda con nuevas ideas a ejecutar. Lo cierto es que con nueva perspectiva habiendo tanteado y visto durante la primera semana mis limitaciones y como el nivel de angustia crece muchísimo más rápido de lo esperado, noto que a título personal mi situación tiene un margen de mejora espectacular, o lo que es lo mismo: estoy más por tierra de lo que pensaba originalmente. Estos largos meses de semi-clausura según comentaba en la intro, han hecho más mella de lo que esperaba, y esto obviamente va a inclinar la pendiente por necesidad. Veremos como progresa el asunto.

Día 18 de diciembre

Volviendo un poco a retomar la actividad después de dos días prácticamente inactivo ha sentado bien. Me ha venido un flashback a aquella última vez que me inicie en estos trabajos parecidos, y recuerdo que la mentalidad con la que he salido hoy a ejercer, se parecía bastante a aquel momento, lo que es un pésimo indicador: muy poca flexibilidad ante las acciones inesperadas y tratando de medir cada acción en un mundo de absoluta incertidumbre. Como no cambie esto lo antes posible y reme con un poco más de brío, algo me dice que los impedimentos van a venir corriendo de la mano.

Día 19 y 20 de diciembre

Los días que tengo que ejecutar, muy por encima de mi verdadera voluntad, son los días que con diferencia menos trabajo hago. Obviamente por cuestiones mayores toca pasar por el aro y más ahora que me encuentro en un punto nefasto. Por ejemplo, montarme en mi coche, es un punto débil de momento, ya que he tenido que pasar en estos últimos años por varias situaciones que cierto grado, no han hecho más que convertirlo en un punto que alimenta a mi necesidad de ejecutar una compulsión. Quizá no sea de lo más grave, y definitivamente es uno de esos puntos que no debería pasar Enero sin haberlo terminado de digerir.

Pero tanto el sábado 19 como el domingo 20 tocaba pasar por el aro y esto implicaba, por fuerza mayor, tener que ritualizar como una triste paloma de Skinner.

Del día 21 al 26 de diciembre

En esta semana, han ido sucediéndose los días uno tras otro sin mucha reflexión, sin pena y sin gloria. No he ejecutado absolutamente nada, y ahora con perspectiva me doy cuenta, como han pasado 5 días prácticamente seguidos y no me he dado ni cuenta, invirtiendo el tiempo en temas banales que no llevan a nada, y mucho menos, lideran a algún tipo de progreso.

Meditación de la Semana

A sabiendas de que el cambio es duro y siendo consciente de que poco va a cambiar si no incido conscientemente en ello, aunque por más que lo piense y ahora con perspectiva, sin seguir un diario, es más difícil seguir los cambios y tomar consciencia del transcurrir del tiempo y la conservación del mismo estado. Quizá sirva de lección para entender las bondades del Hypomnemata: sin él puede que seamos como un barco a la deriva, pero con él, sé consciente que es mero intelectualismo. No vale vivir sin él, pero tampoco sirve para motivar el cambio, es solo un faro, no forma parte del barco.

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